Gracias, Mr. Trump!
""GRACIAS, MR. TRUMP. ME PARECE QUE ESTÁ CAMBIANDO
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-Por Tío Bero.
...A veces la vida nos sorprende donde menos esperamos: en un apretón de manos, en un saludo cordial o, en el caso de usted, Mr. Trump, en un gesto de tacto —palabra que a muchos les sonaría exótica si la vieran pegada a su nombre.
...Pero hoy, mire usted, parece que el universo se alineó, los astros se pusieron de acuerdo, y hasta la Estatua de la Libertad dejó caer una lágrima de alivio. Porque sí, señor… #UstedEstáCambiando.
Y no lo digo yo que soy nadie; lo dice el tono, la compostura y la sonrisa menos apretada de lo habitual que mostró hoy cuando estrechó la mano de Mamdani.
-- ¡Quién lo diría!
-- Después de semanas, meses o quizá años despotricando contra gente sin conocerla, sin tomarse ni un cafecito con ellos, hoy —milagro— actuó como un hombre que sabe que antes de abrir la boca es bueno respirar limpio y saber con quién se está hablando.
#LaEspontaneidad tiene su belleza… pero también su lengua larga...
...Usted siempre ha sido así: rápido, hombre del 'Rampán', del prontazo sanguíneo, mandao, tirando frases como quien lanza dardos con los ojos vendados.
-- Y, claro, a veces le pega a la diana… pero otras veces termina clavándole el dardo a quien ni siquiera sabía que estaba en la habitación.
... Esa cosa de #DenigrarPrimero y #PreguntarDespués nunca ha sido justo ni elegante. Ni justo. Ni estratégico. Y quienes lo seguimos, lo admiramos o simplemente gozamos viéndolo en acción, siempre hemos sabido que los extremos nunca son buenos, y que un poquitico de moderación le haría más bien que una docena de consejeros y asesores frustrados.
""Hoy, en cambio, vimos otra cosa""
... Hoy se vio un Trump con pausa.
Un Trump que respira y que escucha.
--Un Trump que mide sus palabras… o por lo menos que hace el intento, lo cual ya es noticia mundial.
...El encuentro con Mamdani fue —para sorpresa de propios y extraños— #agradable. Hasta #cordial diría yo. Y eso, Mr. Trump, dice más de usted que mil discursos superlativos bajo reflectores.
¿Quién lo diría? --Está aprendiendo...
...Y no pasa nada. Aprender es señal de grandeza.
-- Rectificar es un lujo reservado solo para los que tienen alma, estómago y carácter.
-- A veces basta con hablar cinco minutos con alguien para descubrir que el monstruo que imaginamos era solo un vecino con cara, modales, filosofía y acento distinto.
... Por eso hoy, con todo respeto, le digo:
Gracias, Mr. Trump. Así sí.
Así se gana respeto.
Así lo queremos más.
Siga por esa línea: menos fuego innecesario, más oídos y más conversación inteligente.
-- Al final, el que tiene fuerza no es el que grita más duro o el que ofende más... sino el que sabe cuándo no hace falta gritar.
.....
#VersitosMerecidos.
Trump hoy bajó la metralla,
se sentó, habló y saludó;
y el que ayer #bombalanzaba,
hoy su mano la tendió .
Mamdani no es el demonio
que otros le habían contado;
cinco minutos bastaron
pa’ ver que había exagerado.
Cuando el genio se modera
y piensa antes de atacar,
hasta el viento en la bandera
se detiene a aplaudir, “¡mirá!”
Si sigue así, con cordura,
menos bronca y más respeto,
ese hombre hace figura…
y hasta mejora el libreto.
Rectificar no degrada,
engrandece al que lo hace;
y hoy Trump dejó bien plantada
su sombra en un gesto audaz.
Si el trato vence al estruendo
y gana la inteligencia,
veremos a Trump creciendo…
¡milagros de la paciencia!
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