DÍA NACIONAL DE LA DEFENSA: ENTRE EL MUSEO VIVIENTE Y LA ESTRATEGIA CON BURROS DEL SIGLO XIX
--Por Tío Bero, (instructor de Artes Marciales contra el Colesterol)
.....En una demostración de poderío militar que ha dejado al mundo entero en estado de “¿qué coño acabo de ver?”, el Día Nacional de la Defensa en Cuba ha alcanzado nuevos niveles de creatividad estratégica… o de arqueología aplicada, según se mire.
Desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba, las fuerzas armadas desplegaron su más innovador arsenal: una batería antiaérea montada orgullosamente sobre una yunta de bueyes. Sí, señores, porque si algo aterra a un misil moderno es la posibilidad de ser interceptado a ritmo de “arre, compay”.
Los bueyes, entrenados bajo los rigurosos programas "Pasito Tun Tun" y "Paso Musical, Lento pero Seguro", avanzaban con una dignidad ancestral, recordándole al enemigo que aquí no hay prisa… 'pero tampoco solución'.
Mientras tanto, en lo más profundo de la manigua, un pelotón élite de burros desfilaba en formación bruta e irregular (pero emocionalmente comprometida con la causa), representando la nueva doctrina militar: --Resistencia Pasiva,
--Terquedad Táctica,
--Carácter Animalesco
--y Rebuzno Disuasivo.
No menos impresionante fue la unidad de jinetes a caballo, encargados de transmitir mensajes urgentes. En un mundo dominado por internet, satélites, drones y comunicaciones cifradas, Cuba apuesta por los sistemas encriptados: “Corre Que Te Alcanzo” y "No Te Caigas, Que Se Me Olvida El Mensaje", donde la velocidad depende más del ánimo del caballo que de la urgencia del mensaje.
—“¡Viene el enemigo!”
—“¿Cuándo?”
—“Bueno… el caballo está cansado, así que probablemente ya llegó.”
Pero el momento más conmovedor del ejercicio fue protagonizado por un grupo de venerables abuelas, quienes, arrastrándose lentamente por el suelo, simulaban un “Letal Ataque De Colesterol”. Según fuentes oficiales, esta maniobra representa una guerra asimétrica de alta complejidad, donde el enemigo, confundido entre empanadas, croquetas y cifras de triglicéridos, pierde completamente la noción del combate.
“Es una estrategia integral”, explicó un oficial con mirada firme. “Si no podemos derribar al enemigo… al menos podemos hacer que se sienta culpable por lo que come.”
Analistas internacionales han reaccionado con cautela. Algunos consideran que se trata de una sátira viviente; otros, de una obra de teatro experimental financiada por la realidad. Lo cierto es que, mientras el mundo desarrolla inteligencia artificial y armas hipersónicas, Cuba ha logrado lo impensable: convertir la escasez en espectáculo y la nostalgia en doctrina militar con burros amaestrados.
...Al final del día, el mensaje quedó claro:
-- aquí no hay tanques modernos, pero hay inventiva;
-- no hay drones, pero hay burros;
-- no hay radares… pero hay viejas que lo sienten en las rodillas cuando viene problema.
...Y en esa mezcla de humor involuntario, resistencia crónica, creatividad desbordada y colesterol incontrolable, se libra la verdadera batalla: la de sobrevivir… aunque sea sobre bueyes y a Pasito TunTún.
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