LA LUNA, VISTA HOY CON OJOS DE SIGLO XXI
--Por Tío Bero, (dicen que loco, poeta y soñador)
.....Hubo un tiempo en que la Luna era puro misterio, poesía barata y promesas de amor eterno. Era la confidente de borrachos, la musa de despechados y la linterna oficial de los apagones. Pero llegó el siglo XXI… y la cosa cambió.
...Hoy la Luna ya no es solo “la Luna”. Ahora es un objeto de estudio, de negocio… y hasta de competencia geopolítica.
...Porque sí, señores: mientras usted la mira desde el balcón con un cafecito, allá arriba hay un tráfico que ni la 5ta Avenida de New York en hora pico.
...La vieja Luna romántica fue reemplazada por la Luna digitalizada. Gracias a misiones como Apollo 11, dejamos de imaginarla para empezar a pisarla. Y ahora, con programas modernos como 'Artemis program', la humanidad quiere volver… pero esta vez no a dar una vueltecita, sino a quedarse.
...Y claro, no estamos solos en ese relajo cósmico. NASA anda en lo suyo, pero también CNSA, Roscosmos y hasta empresas privadas como 'SpaceX' están mirando la Luna como quien mira un solar vacío en zona turística.
--¿Y qué ven?
--No ven poesía.
--Ven recursos.
--Ven hielo en los polos (sí, agua congelada… oro líquido del futuro).
--Ven minerales raros.
--Ven un punto estratégico para lanzar misiones a Marte sin gastar tanto combustible.
-- Ven negocio, poder y dominio tecnológico.
... La Luna pasó de ser “mi media naranja celestial” a ser “mi próxima base logística”.
...Y mientras tanto, aquí abajo seguimos con nuestras tragedias cotidianas, mirando hacia arriba como quien mira un recuerdo.
-- Pero la diferencia es brutal: antes la Luna nos inspiraba… ahora nos sorprende y nos desafía.
...Los telescopios modernos, como los del European Southern Observatory, y sondas orbitando constantemente nos han mostrado una Luna llena de cicatrices, cráteres y secretos geológicos. Nada de superficie lisa y romántica: aquello es un campo de batalla cósmico que lleva miles de millones de años aguantando penas y golpes.
...Una veterana del universo.
...Y sin embargo… sigue ahí. Aparentemente blanca, silenciosa, puntual. Observándonos.
...Quizás la verdadera pregunta del siglo XXI no es qué hay en la Luna…
...Sino qué estamos proyectando nosotros sobre ella.
...Porque aunque la llenemos de antenas, bases y banderas, siempre habrá un loco, un poeta o un cubano soñador con nostalgia que la mire y diga:
“Oyeeê… qué linda está la Luna hoy.”
...Y en ese momento, por muy avanzada que esté la tecnología, la Luna, coquetamente, nos mira desde lejos, sonríe con tierna y tibia frialdad, nos guiña un ojito... Y Gana!!! 🌙
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