EL ACERO SENSIBLE Y EL MIEDITO REVOLUCIONARIO
---Por Tío Bero, (contando no precisamente cuentos)
...En una mañana donde el malecón bosteza humedad, calor, salitre y consignas añejadas, aparece en el horizonte un visitante que no viene a bailar casino ni a tomarse un guarapo: el USS Abraham Lincoln, con su cara de “yo no vine a debatir, vine a estacionarme porque sí”.
...A su alrededor, como escoltas con cara de pocos amigos, dos destructores —de esos que no destruyen argumentos, sino todo lo demás— avanzan en formación. No hablan, no ríen, no tuitean, no improvisan: ejecutan órdenes. Y eso, en ciertas oficinas de La Habana, produce una alergia peor que el polvo del archivo histórico.
...Treinta millitas náuticas al norte. Nada. Un paseíto. Un “estoy aquí, pero no estoy”. La distancia perfecta para que el mensaje llegue sin necesidad de subtítulos, traductores ni intermediarios: esta vez no es 'sustico'… es silencio sin aguaje, pero con eco y carácter.
...Mientras tanto, en el edificio climatizado donde el aire acondicionado funciona mejor que la economía, Bruno Rodríguez Parrilla observa el mapa con una mezcla de ironía, incredulidad y café recalentado:
—“No sé qué hacer con tanta masa de acero…”
...Y alguien, desde el fondo —quizás un asesor, quizás la conciencia, quizás el eco, — responde:
—“Tranquilo, Bruno… el acero sí sabe lo que tiene que hacer.”
...Porque el acero no duda, no discute resoluciones ni proyectos, convoca congresos, ni pide orientaciones. ...El acero avanza, mide, calcula… y espera. Es como ese vecino callado que mira y nunca saluda, pero un día aparece con una grúa frente a tu casa... y ya sabemos lo que pasa.
...En la televisión nacional, un locutor intenta mantener la compostura:
—“Nuestro pueblo está tranquilo y bajo control…”
--Claaaaro, tranquilo como quien oye un trueno y mira al cielo diciendo: eso fue lejos, no es con nosotros. Tranquilo, como quien ha vivido tantos capítulos que ya no sabe si esto es drama, epopeya, chiste, comedia o repetición.
...En algún despacho, alguien sugiere:
—“¿Y si sacamos carácter y los viejos discursos?”
—“No, compay… esos, el carácter y los discursitos oxidados...
... No Atraviesan El Acero.”
...Y es que el problema no es la masa… es la densidad del momento. Porque cuando el acero se pone serio, la poesía, la testosterona y las metáforas empiezan a sudar.
...El portaaviones no grita, no amenaza, no improvisa consignas. Solo está ahí, flotando con una calma que inquieta más que cualquier movimiento o discurso encendido. Es la calma del que está seguro de lo que hace y no necesita explicar nada.
...Y mientras tanto, La Habana hace lo que mejor sabe hacer en estos casos: hacer un desfile maleconesco, bajar la voz, mirar al horizonte… y fingir que es otro día normal como cualquiera y que "todo está bajo control".
...Pero no.
Hoy el mar no está en modo 'postal turística'...
---Hoy El Mar Está En Modo "AGÁRRATE DURO, QUE ESTO ES DIFERENTE".
Comments