LAS GUITARRAS TIENEN VIDA: SIENTEN, HABLAN Y A VECES LLORAN
—Por Tío Bero.
......Hay instrumentos musicales que parecen haber sido fabricados para producir sonidos… y hay otros que parecen haber nacido para contar historias.
...La guitarra pertenece a esa segunda categoría.
--Uno la mira y parece apenas un pedazo de madera con seis cuerdas. Pero espere a que alguien la tome entre sus manos, la acomode contra el pecho y comience a tocarla. Entonces ocurre el milagro. La guitarra habla.
--Y no habla como hablamos nosotros.
--No necesita palabras para decir “te quiero”, “te extraño”, “quédate”, “vete”, “perdóname” o “ya no puedo más”.
...Le basta con una cuerda.
--Un acorde.
--Una nota sostenida durante un segundo más de lo necesario.
...Y de pronto uno entiende perfectamente lo que está diciendo.
--Porque las guitarras tienen algo que muchos seres humanos hemos perdido: la capacidad de decir muchísimo sin hablar demasiado.
...Hay guitarras alegres, guitarras melancólicas, guitarras enamoradas y guitarras que parecen haber pasado por tres divorcios, dos guerras y tres suegras.
...También están esas guitarras viejas, llenas de arañazos, con la madera gastada por las manos de quienes las tocaron durante años.
--Ésas son especiales.
--Porque cada golpe, cada marca y cada desgaste cuentan una historia.
...Una guitarra puede haber acompañado serenatas bajo un balcón, fiestas familiares, reuniones de amigos, noches de bohemia y amores que comenzaron cantando y terminaron llorando.
...Y después queda allí, silenciosa, apoyada contra una pared.
--Pero no está muerta. Está recordando.
...Quizás por eso, cuando uno vuelve a tocar una guitarra después de muchos años, parece que ella reconoce las manos. Como si dijera:
—¡Coño, finalmente apareciste! ¿Dónde te habías metido?
...Y entonces comienza a cantar.
--Porque las guitarras también tienen memoria.
--Recuerdan los dedos.
--Recuerdan las canciones.
--Recuerdan aquellas noches en las que alguien, sentado en una esquina, cantaba mientras otra persona escuchaba en silencio.
--Y algunas guitarras hasta parecen tener sentido del humor.
...Uno aprieta una cuerda donde no debe, rasguea como puede y ella responde con un sonido que parece decir:
—"Oooye, mi hermano… ¡eso no era lo que yo te enseñé!"
...Pero lo más impresionante de una guitarra es que a veces llora. Sí señor!
--Llora. No con lágrimas, naturalmente.
--Llora con ese sonido profundo y triste que sale cuando alguien toca lentamente una melodía que parece venir desde muy lejos.
...Hay notas que no parecen salir de una guitarra.
--Parecen salir de una persona.
--De un recuerdo.
--De una despedida.
--De un amor perdido.
--De una patria que quedó lejos.
--De una madre que ya no está.
--De un amigo que se fue.
--De una juventud que pasó demasiado rápido.
...Por eso hay canciones que uno puede escuchar cien veces y siempre producen algo diferente.
--Porque la guitarra no solamente reproduce música.
--Despierta recuerdos y estados de ánimo del corazón.
...Y quizás ahí esté su verdadera magia.
--Una guitarra puede estar completamente callada durante veinte años y, sin embargo, conservar dentro de sus cuerdas una cantidad de emociones suficientes para hacer llorar a una habitación entera.
...Quéee cosa tan curiosa!
--Nosotros llegamos, vivimos, cambiamos, envejecemos, olvidamos... y nos vamos.
...La guitarra también envejece.
--Pero mientras nosotros vamos perdiendo recuerdos, ella parece guardarlos.
--Cada cuerda tiene una historia.
--Cada traste, una conversación.
--Cada golpe, una cicatriz.
--Cada canción, un pedazo de vida.
...Y cuando finalmente alguien vuelve a tocarla, la guitarra no pregunta dónde estuvimos. Simplemente comienza a hablar.
...Quizás por eso los buenos guitarristas no dicen que tocan la guitarra.
--Dicen que la guitarra canta. Y tienen razón.
--Porque cuando las manos adecuadas encuentran las cuerdas adecuadas, aquello deja de ser un instrumento.
--Se convierte en compañía.
--En confesionario.
--En memoria.
--En amigo.
--En poeta.
--Y algunas noches, cuando nadie las está mirando, quizás las guitarras se quedan pensando en todas las canciones que han cantado y en todas las historias que han escuchado.
...Entonces, muy bajito, una cuerda vibra.
--Otra le responde.
--Y la guitarra suspira...
...Porque sí:
LAS GUITARRAS TIENEN VIDA.
--Sienten.
--Hablan.
--Recuerdan.
--Aman.
--Ríen
...Y algunas veces, cuando la historia y la canción han sufrido y son demasiado tristes…
...TAMBIÉN LLORAN!!!
Comments