EL TRUMPÓN SIGUE GOLPEANDO
--Por Tío Bero.
......85 HOTELES Y 11 AEROLÍNEAS SALEN DE CUBA. SE LE ACABA EL NEGOCIO AL RÉGIMEN.
...En algún lugar de La Habana, entre una reunión "decisiva", tres apagones consecutivos y una libreta de abastecimiento que ya parece una novela de ciencia ficción, sonó una noticia que hizo temblar a más de una taza de café institucional:
85 hoteles y 11 aerolíneas quedan fuera del juego.
...Y entonces comenzó el espectáculo.
...Los voceros oficiales salieron a explicar
-- que aquello no tenía importancia.
-- Que el turismo sigue fuerte.
-- Que todo marcha según lo previsto.
-- Que la economía avanza.
--Que el pueblo resiste.
--Que el sol sale por el este gracias a la planificación centralizada. Lo de siempre.
...Sin embargo, los números tienen una mala costumbre: no escuchan discursos.
Porque cuando se te vacían los hoteles, se reducen los vuelos y se achican las entradas de dinero, la matemática se vuelve más peligrosa que cualquier opositor con un teléfono celular.
Mientras tanto, el Trumpón sigue aplicando su estrategia favorita:
--No correr.
--No gritar.
--No anunciar cada movimiento con fuegos artificiales.
Simplemente seguir apretando el torniquete.
Y cada vez que aprieta uno, en algún ministerio cubano aparece un funcionario preguntando:
—¿Quién dejó esta grieta aquí?
...La respuesta es sencilla:
---La grieta no apareció hoy.
---Lleva décadas creciendo.
...Lo que pasa es que ahora ya no cabe debajo de la alfombra revolucionaria.
...Los hoteles, que fueron presentados durante años como la gran salvación económica de la Isla, empiezan a parecer enormes monumentos al optimismo excesivo.
Algunos tienen más habitaciones que huéspedes.
Otros tienen más empleados que turistas.
Y unos cuantos parecen competir directamente con los museos: mucha infraestructura, mucha historia... y poco movimiento.
...Las aerolíneas tampoco son fanáticas de perder dinero.
Por extraño que parezca, a las compañías aéreas les gusta algo muy contrarrevolucionario:
Que los aviones viajen llenos. Una costumbre burguesa que jamás lograron erradicar. Así que cuando las cuentas y sus numeritos no cuadran, las rutas desaparecen más rápido que una croqueta en una reunión de vecinos.
...Mientras tanto, el aparato propagandístico intenta convencer al mundo de que todo está perfectamente controlado.
Lo curioso es que cuando algo marcha tan bien, normalmente no hay que repetirlo veinte veces al día.
Pero en Cuba llevan sesenta y tantos años explicando que ahora sí viene la prosperidad.
Ahora sí.
Ahora sí.
Ahora sí.
Y el "ahora sí" ya tiene edad pa' jubilarse.
Por eso algunos observadores creen que el problema más serio para el régimen no es una sanción específica, ni un hotel menos, ni una aerolínea menos.
Es la acumulación.
La suma.
La gota constante.
El sustico.
El desgaste.
Porque una piedra no se rompe por el último golpe.
Se rompe por todos los anteriores.
Y mientras los estrategas del poder buscan culpables en Washington, Miami, Marte o la constelación de Orión, la realidad sigue tocando la puerta.
Cada día más fuerte.
Cada día más difícil de ignorar.
Y en algún rincón de la Isla, un cubano observa el espectáculo completo; se sirve un café oscuro como un apagón de verano y comenta:
—Compadre... cuando hasta los hoteles empiezan a hacer las maletas, algo me dice que la fiesta se está quedando sin invitados.
Y cuando los invitados se van, la orquesta puede seguir tocando... pero ya nadie está bailando.
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