EL AVIÓN DEL SILENCIO
--Por Tío Bero, (que aquí ve gato encerrao)
BUEEENO…
cuando un avión sale de la base Andrews y aterriza discretamente en Cuba…
…uno no piensa precisamente en turismo ecológico ni en ir a Varadero a coger sol con chancletas y piña colada.
Porque los americanos podrán hacer muchas cosas…
¡pero mandar altos cargos del gobierno en avión militar “pa’ vacaciones sorpresa” no está entre ellas!
Así que vamos con esto…
“EL AVIÓN DEL SILENCIO”
— Crónica satírica de una visita que nadie explica.
...Hay silencios que hablan más que veinte discursos en Naciones Unidas.
Y ahora mismo, en Cuba, hay un silencio rarote.
De esos silencios gordos…
…que sudan.
Un avión procedente de la base Andrews aterrizó en la isla.
No venía lleno de turistas canadienses con quemaduras solares.
Ni de influencers a jinetear, buscando mojitos revolucionarios...
No.
Venía con altos cargos del gobierno de Estados Unidos.
¿Objetivo de la visita?
“No se sabe.”
¿Declaraciones oficiales?
“Ninguna.”
¿Detalles?
“Cero cero”
Y cuando Washington no habla…
y La Habana tampoco…
…es porque alguien está conversando cosas que no caben en una conferencia de prensa.
Porque aquí hay algo curioso:
...Cuando las relaciones están buenas, hacen fotos, se ríen, se aprietan las manos y se dicen:
--"Pase usted --oh, nooo... primero usted!
...Cuando están malas, hacen amenazas.
Pero cuando están peligrosamente complicadas…
…mandan aviones discretos que no hablan tanto.
Y el cubano, que podrá no tener corriente…
pero olfato político sí tiene…
ya empezó a sacar conclusiones más rápido que un pan con croqueta desapareciendo en una fiesta.
—“Eso no es turismo.”
—“Ahí vinieron a apretar.”
—“Seguro hablaron de Rusia.”
—“O del petróleo.”
—“O de la emigración.”
—“O de todas juntas con café y galleticas María 'made in México'.”
Porque el problema de Cuba ya dejó de ser solamente Cuba.
Ahora mismo la isla es como ese vecino complicado del edificio: sin dinero, sin moral, sin vergüenza, sin combustible, sin comida estable…
…pero sentado en un punto geográfico que jode y le quita el sueño a cualquiera en Washington.
Y claro…
cuando el barrio mundial se pone caliente…
los americanos miran al Caribe igual que una madre mira al niño silencioso que rompió algo en la sala.
Encima, el momento no ayuda.
-La economía cubana está caminando con respiración artificial.
-La gente se sigue yendo pa' donde sea.
-Los apagones parecen capítulos de serie por temporadas.
-Y el discurso oficial ya no convence ni al eco.
...Entonces aparece un avión estadounidense en silencio…
Y automáticamente el pueblo entra en modo detective internacional.
Porque el cubano podrá no saber cómo arreglar la economía…
…pero teorías geopolíticas inventa miles en cinco minutos.
...Ya mismo aparece alguien diciendo:
—“Eso fue Marco Rubio mandando un recaíto al Cangrejo.”
—“Trump viene fuerte.”
—“Aquí hay negociación pero que ya.”
—“Aquí viene sanción y no van a ser 'faci'.”
—“Aquí viene regaño duuro.”
—“O aquí viene salvavidas disfrazado de visita técnica.”
Porque en política internacional, igual que en el amor tóxico…
cuando alguien dice “tenemos que hablar”…
…nadie duerme tranquilo.
Y mientras tanto, el gobierno cubano calladito.
Que eso también preocupa.
Porque si fuera una reunión gloriosa, ya hubieran puesto: “Encuentro Fructífero, amistoso y de cooperación mutua entre fulano y fulano.”
Pero no.
Silencio.
Ese silencio profesional y elegante de oficina donde alguien sabe que la cosa no está pa' consignas ni gracias.
Y el pueblo mirando al cielo como quien vio pasar una novela entera dentro de un avión.
Porque en Cuba ya nadie cree en casualidades.
Mucho menos cuando aterrizan funcionarios americanos sin música, sin cámaras y sin explicaciones.
Así que no…
vacaciones no parece.
Advertencia…
posiblemente.
Negociación…
tal vez.
O quizás simplemente vinieron a decir esa frase diplomática que en lenguaje político significa:
“Compadre… arreglen algo antes de que esto explote solo.”
Y mientras los gobiernos juegan ajedrez geopolítico…
el cubano sigue haciendo lo único que domina perfectamente desde hace décadas:
sobrevivir rumores, apagones, discursos…
…y aviones misteriosos.
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