MUCHOS TÍTULOS... Y EL MUNDO MUY CONFUNDIDO""
—Por el Tío Bero.
......Estamos viviendo en la época más informada de la historia…
…y también en la más despistada.
Antes la gente no sabía nada porque no había información.
Ahora la gente no sabe nada porque hay demasiada.
Usted abre el teléfono por la mañana y en menos de diez minutos ya vio:
— una película porno HD y a todo color y sabor,
— tres guerras,
— cuatro conspiraciones,
— siete economistas anunciando el fin del dólar,
— un gurú espiritual hablando de vibraciones cuánticas,
— un influencer cocinando arroz con Nutella y Moringa,
— y un youtuber experto en Aire explicando que respirar profundo es fascismo emocional.
¿Resultado?
El cerebro humano parece una licuadora sin tapa.
Nadie entiende nada… pero todo el mundo opina con una seguridad olímpica sobre cualquier tema.
Porque hoy la ignorancia no desapareció.
Se modernizó y se hizo Viral.
Ahora viene acompañada de Wi-Fi.
La gente ya no lee artículos.
Lee titulares.
Y ni siquiera completos.
Con medio título ya fabrican una tesis doctoral, una pelea familiar y tres publicaciones en Facebook.
Uno pone: “Expertos analizan posible cambio económico…”
…y ya abajo aparecen 400 comentarios:
— “SE LOS DIJE.”
— “TODO ESTÁ PLANIFICADO.”
— “EL FIN VIENE.”
— “ESO ES CULPA DEL COMUNISMO.”
— “NO, DEL CAPITALISMO.”
— “NO, DE LOS REPTILIANOS.”
Los reptilianos siempre terminan involucrados.
Esos pobres lagartos trabajan más que la ONU.
Y mientras tanto, el ciudadano común vive agotado mentalmente.
Porque el mundo entero parece un televisor roto mostrando 900 canales al mismo tiempo.
Todo es urgente.
Todo es tragedia.
Todo es “última hora”.
Hasta el clima parece narrado por Hollywood.
“Tormenta histórica.”
“Calor infernal.”
“Lluvia apocalíptica.”
“Viento asesino.”
Compaaaadre… es una lloviznita con autoestima.
Pero claro, el problema no es solamente la información.
Es que ya nadie tiene tiempo pa' pensar.
Todo es rápido.
Videos de 15 segundos.
Opiniones de 8 palabras.
Debates de gritos.
Noticias convertidas en memes.
La humanidad entera parece estar estudiando filosofía… en TikTok.
Y así cualquiera termina confundido.
Porque hoy existen personas que saben el nombre y la biografía del perro de un actor en Hollywood…
…pero no saben el apellido de la madre, ni quién gobierna su propio municipio.
Gente que puede explicar teorías extraterrestres complejísimas…
…pero no entienden cómo funciona una tarjeta de crédito.
Y lo más peligroso no es la falta de información.
Es la sobredosis de información.
Porque demasiada información sin reflexión produce algo peor que la ignorancia: te aturde, te atolondra,
produce ruido.
Mucho ruido.
Una nube espesa de opiniones, titulares, expertos instantáneos y sabios de cafetería digital.
Y en medio de todo eso… el ser humano perdió algo importantísimo:
la calma para pensar.
Antes la gente se sentaba en un portal a conversar.
Ahora se sientan a pelear con desconocidos usando mayúsculas.
El planeta entero parece un gallinero tecnológico.
Todo el mundo cacareando.
Nadie incubando ideas.
Por eso uno ve personas irritadas, con ansiedad, confusión, miedo, rabia, cansancio y obstinamiento… sin saber exactamente por qué.
Tienen el cerebro lleno de información…
pero el alma vacía de claridad.
Y quizás el lujo más grande del futuro no será el dinero.
Será encontrar silencio.
Silencio de noticias.
Silencio de opiniones.
Silencio de expertos.
Silencio de gente hablando sin saber de qué carajo hablan.
Porque en este siglo moderno…
…el que deja de hablar y logra pensar tranquilo cinco minutos seguidos ya es considerado ángel caído del cielo, erudito, fuera de serie, extraterrestre, caído de otra dimensión, o monje tibetano.
Comments