QUÉ PERRA PESADILLA HE TENIDO ANOCHE!!! SOÑÉ QUE YO ERA NORMAL
--Por Tío Bero.
......Anoche tuve una pesadilla horrible.
De esas que uno se despierta sudando, mirando alrededor, tocándose la cara pa' ver si todavía es uno mismo.
Soñé… que yo era normal. Sí, normal.
Una persona tranquila, razonable, adaptada al paisaje, sin preguntas incómodas, sin opiniones peligrosas, sin esa mala costumbre de decir lo que piensa, o no pensar mucho lo que dice.
...En el sueño yo caminaba por la calle como todo el mundo... normal, normalito.
Veía apagones… y decía: “Eso pasa en todos los países.”
Veía los mercados vacíos… y respondía: --“Bueeeno, hay que resistir 'creativosamente'.”
Veía la miseria… y murmuraba: --“La cosa está difícil aquí, pero también está jodía en el mundo entero.” ???
¡Imagínense el susto!
...En el sueño también veía a los jefes del poder hablando por televisión, repitiendo discursos que ni ellos mismos entienden…
y yo asentía con la cabeza como una focita disciplinada.
--Hasta aplaudía y levantaba la mano pa' que todo tuviera el 100% de aprobación.
...Sí, señores. Aplaudía.
...Yo, que normalmente cuando escucho ciertos discursos siento que mi cerebro pide asilo político en Burundi...
...Peeero la pesadilla no terminó ahí.
...En el sueño yo era de esos ciudadanos ejemplares que lo justifican todo:
—Si falta comida: “Es culpa del bloqueo.”
—Si falta luz: “Es culpa del clima.”
—Si falta libertad: “Eso es propaganda enemiga; además, cantaba los tangos divinamente.”
¡Qué barbaridad!
...En la pesadilla yo también aprendí el arte supremo de la normalidad tropical:
no ver lo que está delante de los ojos.
...La gente protestaba…
y yo decía: “Son cuatro gatos haciendo ruido.”
...La gente tenía hambre…
y yo respondía: “Exageraciones... El-Hambre-No-Existe!!!”
Aquí-No-Hay-Hambre!!!
...La gente pedía libertad…
y yo murmuraba: “Eso no es el momento; hay otras prioridades más importantes.”
...Pero entonces pasó lo peor del sueño.
...Alguien me preguntó:
—Oiga, ¿y usted es un carnero que no se encojona por nada?
...Y yo, normalito, respondí, muy tranquilo:
—No, chico… yo soy normal, como hay que ser; y veía un coro de muchachos con corbatas a mi alrededor cantándome un coro que decía:
""Aleluya, Aleluya... Tíiio, eres Normal!""
...Ahí mismo salté y me desperté del susto... Nooo, primero me desperté, entonces salté del susto...
...Me senté en la cama, respiré profundo, miré al techo, que estaba igualito: horizontalito sobre mí; y dije:
—Graaaacias a Dios… sigo siendo el mismo problemático de siempre.
...Porque después de todo, pensándolo bien…
---En ciertos lugares del mundo,
ser normal es la pesadilla más grande que puede tener una persona decente y más o menos normalita!!!.
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